Cómo prepararse para la cirugía bariátrica teniendo en cuenta la nutrición
- Carolina Monroy RD/LDN

- 5 jun 2025
- 2 Min. de lectura

La preparación para la cirugía comienza antes del quirófano
La cirugía bariátrica es una herramienta poderosa para el manejo del peso a largo plazo y la mejora de la salud, pero el éxito comienza mucho antes del procedimiento. Uno de los pasos más importantes para preparar tu cuerpo (y tu mente) es seguir un plan de nutrición preoperatorio.
Una dieta preoperatoria cuidadosamente diseñada no solo prepara el terreno para una mejor recuperación; también puede reducir los riesgos quirúrgicos, hacer que el procedimiento sea más seguro y ayudarte a establecer hábitos que apoyen tu éxito a largo plazo.
¿Por qué es importante la nutrición preoperatoria?
Antes de la cirugía, tu proveedor puede recomendarte un plan nutricional específico por varias razones:
Reducir el tamaño del hígado: Una dieta baja en calorías y carbohidratos ayuda a disminuir el tamaño del hígado, facilitando el acceso quirúrgico y reduciendo el riesgo de complicaciones.
Estabilizar la glucosa en sangre: Especialmente importante si tienes diabetes o resistencia a la insulina.
Promover una pérdida de peso segura: Perder incluso un pequeño porcentaje de peso antes de la cirugía puede mejorar los resultados.
Crear hábitos saludables: Un plan estructurado facilita la transición hacia tu estilo de vida después de la operación.
Qué comer (y qué evitar)
Tu dieta preoperatoria dependerá de las recomendaciones de tu cirujano, pero en general, la mayoría de los pacientes siguen estas pautas:
Enfócate en:
Proteínas magras (pollo, pescado, tofu, huevos)
Verduras bajas en carbohidratos y sin almidón (espinaca, brócoli, calabacín)
Caldos claros y líquidos ricos en proteínas
Bebidas sin azúcar y agua (¡mantente hidratado!)
Suplementos de proteína según indicación médica
Evita:
Bebidas azucaradas y snacks procesados
Alimentos fritos o grasosos
Carbohidratos como pan, pasta y arroz
Alcohol
Consejos para planificar comidas líquidas
Los días previos a la cirugía suelen incluir una dieta líquida completa. Esto puede ser un reto si no estás preparado. Aquí tienes algunas recomendaciones para facilitar este proceso:
Planifica con anticipación: Abastécete de caldos, batidos de proteína, gelatina sin azúcar y bebidas con electrolitos.
Pon recordatorios: Lleva un registro de tu consumo de líquidos para mantenerte hidratado y evitar el cansancio.
Varía los sabores y temperaturas: Alterna entre líquidos fríos y calientes para evitar la monotonía.
No te saltes comidas: Aunque sean líquidas, deben distribuirse a lo largo del día.
Trabaja con un dietista: No tienes que hacerlo solo
Este proceso puede sentirse abrumador, pero no tienes que recorrerlo solo. Un dietista registrado, especializado en nutrición bariátrica, te acompañará en cada etapa desde la preparación preoperatoria hasta la recuperación. Juntos crearán un plan adaptado a tu estilo de vida, preferencias y necesidades médicas, aumentando tus probabilidades de éxito a largo plazo.
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